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Miguel Frutos
La villa de Bilbao, capital de la provincia y territorio histórico de Vizcaya, en el País Vasco, es una de las regiones industriales más importantes de España, luego de Barcelona y desde su fundación, fue de un enclave comercial que gozó de particular importancia gracias a su actividad portuaria.
En estos días, el comercio sigue siendo parte de los atractivos de la ciudad y el Mercado de la Rivera, es un ejemplo de ello. Es un lugar emblemático que no se puede dejar de visitar.
El Mercado se encuentra actualmente en pleno Casco Viejo, en la calle de la Ribera, rodeado y sobre la ría, en el Campo Volantín, confluyen en el mercado la pasarela peatonal del Conde de Mirasol y el Puente de San Antón.
El mercado es un gran atractivo y una riqueza cultural de Bilbao. El edificio es una obra de arte. Como muchos estudiantes de idiomas van a aprender ingles en Londres y desesperan por tomar algún curso de ingles en Londres, no es raro ver a estudiantes de arquitectura se sienten atraídos por esta monumental estructura y pasean por sus puestos admirándolo, como si estuvieran viviendo una visita guiada.
El edificio se terminó de construir en 1929 a cargo de Pedro de Ispizua y Susunaga. Muy moderno para la época, el mercado cuenta en su exterior con un estilo Art Decó, que conjuga vidrieras, celosías y floretones con otros elementos decorativos. En su interior, fue innovador al presentar un estilo monumentalista y funcional, con grandes espacios interiores sin divisiones, completamente abiertos, sin columnas y favorable para la ventilación de olores. La distribución interna del edificio simula los espacios fabriles y fue pensado para aprovechar al máximo la luz natural. Con iluminación cenital, los pisos de material translúcido, la luz natural atraviesa los diferentes niveles y logra un mayor aprovechamiento de la luz solar. Luego de las inundaciones de 1983, el edificio debió ser reformado, saneado y se aprovechó para modernizar las instalaciones, realizando divisiones para brindarle cierta estructura a los puestos y se incorporó electricidad y agua.
El mercado resurgió desde entonces y hoy es unos de los mercados de abasto más completo del mundo. Cuenta con 3 niveles y 186 puestos en total. En la planta baja se encuentran los productos de río y mar (pescados y mariscos en general) En el primer piso se pueden comprar carnes, huevos frescos, chacinería y productos de granja en general) Y en el segundo piso se encuentran frutas y verduras de gran calidad. Si bien el Mercado de la Ribera es famoso por sus mariscos y pescados, ofrece una cantidad de comida fresca que es una delicia ver y comprar.
El mercado recibirá nuevas reformas y acondicionamientos para el 2011, para conservar su esencia intacta y aggiornarlo a las necesidades según el paso de los años. Y sin dudas quienes han ido allí de compras con sus abuelos, y hoy van con sus nietos, esperan encantados el proceso de conservación para seguir disfrutando de la atención amable de siempre.
Hablar del Mercado de la Ribera es sugerir calidad, historia y tradición. Para cualquier bilbaíno es algo entrañable, puesto que es un símbolo de la ciudad y ha estado siempre relacionado con las costumbres de la villa. Si visitas Bilbao, no dejes de conocer el Mercado de la Ribera y entenderás por qué pese a ser tan antiguo, sigue tan vívido de la gente de esta ciudad.